Un monumento histórico en el corazón de la Alcarria
El Palacio Ducal de Pastrana es uno de los edificios más emblemáticos de la villa, construido en el siglo XVI por orden de Ana de la Cerda y su esposo, el príncipe de Éboli. Este imponente palacio renacentista, declarado Bien de Interés Cultural, destaca por su majestuosa fachada de sillería y sus dos torres angulares, que dominan la Plaza de la Hora.
En su interior, el palacio alberga importantes colecciones de arte sacro, tapices flamencos y mobiliario histórico, que narran la historia de los duques de Pastrana y su influencia en la región. Además, es conocido por ser el lugar donde estuvo recluida la princesa de Éboli, añadiendo un halo de misterio y leyenda a sus estancias.
Hoy en día, el palacio es un centro cultural y turístico de referencia, que ofrece visitas guiadas para descubrir su arquitectura, su historia y las exposiciones temporales que acoge, convirtiéndose en un punto esencial para comprender el patrimonio de Guadalajara.