Un puente histórico sobre el Júcar
El Puente de San Antón es una de las construcciones más emblemáticas y antiguas de la ciudad de Cuenca. Situado sobre el río Júcar, este puente de piedra ha sido testigo de la historia de la ciudad, conectando el casco histórico con otros barrios y facilitando el acceso durante siglos. Su sólida estructura y diseño funcional lo convierten en un elemento clave del paisaje urbano conquense.
Con un acceso abierto las 24 horas todos los días de la semana, el puente permite a visitantes y locales disfrutar en cualquier momento de las impresionantes vistas del río y las famosas Casas Colgadas. Es un punto de encuentro popular para paseos, fotografías y para contemplar la singular belleza de Cuenca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.